Elige una ropa que te haga sentir segura y cómoda. Evita los estampados recargados o las prendas demasiado ajustadas o demasiado holgadas. Los colores lisos suelen ser los más adecuados, y considera la posibilidad de vestir a capas para dar más profundidad a tu atuendo.
Asegúrate de estar bien arreglada para tus retratos. Esto incluye el cuidado del cabello, las uñas y la piel en los días previos a la sesión. Quizá quieras cortarte el pelo o arreglártelo una semana antes de la sesión, para que el pelo tenga tiempo de asentarse.
Recuerda que tus retratos deben ser divertidos y agradables. No tengas miedo de expresarte y dejar que brille tu personalidad. Relájate y confía en tu fotógrafo para captar tus mejores ángulos y expresiones.